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The Witcher 2: Assassins of Kings - Enhanced Edition - ANÁLISIS

Foto del escritor: Juandi Criado
Juandi Criado
4 jun 2022
7 min de lectura

Actualizado: 29 jul 2024

Un homenaje al RPG

Han pasado 10 años desde el lanzamiento de The Witcher 2: Assassins of Kings y por diferentes motivos, nunca había podido completarlo, ya sea porque mi PC en esa época no lo movía como debería o porque cuando salió para Xbox 360 estaba ocupado con otros juegos. El caso es que pasados estos años y teniendo en mi poder una Xbox Series S, lo he conseguido a un precio inferior a 5 euros y no podía dejar pasar esta oportunidad.


El juego es una continuación directa de The Witcher 1, en el que tras derrotar al Gran Maestre por petición del rey Foltest y recuperar todos los compuestos alquímicos de la Prueba de las Hierbas de Kaer Morhen, Gertalt tiene que salvar al rey de ser asesinado de manos de otro brujo.



La historia comienza con una de las mejores intros CGI que se recuerdan, mostrando como unos bufones entretienen al monarca mientras están en un barco anclados cerca de la costa. Aquí se nos presenta a Letho de Guleta, un brujo de la escuela de la Víbora también conocido como el Asesino de Reyes. En la introducción vemos como le arranca la cabeza a Demavend III, rey de Aedirn. Esta cabeza le serviría de moneda de cambio para asociarse con los Scoia´tael y asaltar Temeria en busca de la cabeza del rey Foltest.

Al tomar el control de Geralt, lo hacemos en un calabozo, pues está arrestado acusado de ser el asesino del rey Foltest. Tras repasar lo que ha sucedido a modo de tutorial, Geralt se pone en marcha junto a Triss y Vernon Roche para dar así caza al Asesino de Reyes, el cual da título a esta obra.



Pasando a su apartado jugable, el juego da un salto inmenso con respecto a la primera entrega. Recordad, que el primer The Witcher sólo vio la luz en PC y pese a ser en su día un referente técnico, los años le han pasado factura y no simplemente en ese apartado sino también en el jugable, dado que era una aventura en la que podíamos manejar a Geralt tanto en vista isométrica tipo Baldur´s Gate como en tercera persona. Pero su punto de vista no era lo malo sino el control del brujo, que con los años se ha vuelto tosco y muy desfasado.


Teniendo en cuenta esto, The Witcher 2: Assassins of Kings nos pone en la piel de un brujo más habilidoso y con un toque hack and slash, que combinado con las señales hacen que el control sea más intuitivo y sobretodo directo. La vista se nos coloca en tercera persona, colocando al personaje justo en medio de la pantalla (algo que me ha recordado a los típicos shooters de los 90 como Duke Nukem o Blood en los que podíamos ver al personaje en medio) y un control total de la cámara. A la hora de combatir podemos marcar a nuestro personaje e ir cambiando el objetivo. Contamos con dos botones de ataque, uno fuerte y otro rápido además de un botón para las señales y otro para rodar, este último muy importante a la hora de combatir.



Durante los combates, según la señal que usemos, tendremos la posibilidad de realizar un ataque especial para desmembrar a nuestros oponentes o simplemente acabar con el de una forma definitiva y a la vez cinemática. Para hacer frente a estos combates, contamos con infinidad de armas con sus respectivas runas para agregar y así mejorarlas. Por ejemplo, una espada con una runa de fuego hará más daño a los vulnerables a dicho elemento pero también podremos agregar runas a armaduras para protegernos de elementos mágicos o de ataques cuerpo a cuerpo.



Para ello existen numerosas tiendas en las que poder vender y comprar armas y objetos además de poder crear armas, armaduras, mejoras, armas arrojadizas, bombas, trampas... todo ello gracias a los diferentes dioramas que vamos consiguiendo a lo largo de la aventura ya sea buscando o comprando. Algo que no me ha gustado y que es muy típico de los juegos de rol, es el sobrecargo del inventario, pues una vez superado el límite de peso de los objetos que llevamos encima, el personaje comienza a andar lento y tendremos que ir dejando elementos en baúles o también venderos.


El menú es algo engorroso pero una vez empiezas a manejar todas las pestañas se hace más ameno. Pero lo importante en este juego principalmente es la rama de mejoras de Geralt. En ella podemos mejorar tanto mejoras de combate cuerpo a cuerpo, señales y alquimia. Por cada nivel que subimos (algo que no es fácil) nos dan un punto para gastar en la rama de habilidades que queramos y la que definirá que clase de jugador somos.



En mi caso lo que más he ido mejorando ha sido el aspecto de combate cuerpo a cuerpo además de la salud y resistencia de Geralt. Las señales, es la segunda rama más evolucionada que tengo en mi partida pues el elemento alquímico no me hace mucha gracia aunque en más de una ocasión he tenido que echar mano de pociones y aceites para derrotar a algún que otro jefe.


Pasando a hablar de la historia, el juego se divide en tres actos principales y en el que el segundo y el tercero pueden ser totalmente diferentes según las elecciones que hagamos. Yo he tirado por la rama Roche y tantos las misiones como el devenir de la aventura cambian si en lugar de ese bando cogemos el de Ioverth. El juego dura alrededor de 20-30 horas según completemos o no las misiones secundarias.


Además existen numerosos mini juegos que amenizan la trama principal como los pulsos, póker de dados, peleas cuerpo a cuerpo... o si veis a Geralt muy estresado siempre podemos visitar un burdel y bueno... ya sabéis.

Porque sí, las escenas de sexo en The Witcher 2 son explícitas y llenas de detalle. El bueno de Geralt no gasta bromas en este aspecto.



El apartado gráfico en Xbox Series S es muy bueno, superando con creces la versión de 360 gracias al upgrade técnico que le da la consola de nueva generación pero aún así se queda por debajo de lo visto en PC hace más de 10 años. A pesar de ello, el juego cuenta con un apartado artístico descomunal y nos muestra a unos personajes muy detallados, al menos los principales, los escenarios pese a no ser un mundo abierto, son bastante amplios y variados, desde mazmorras y castillos a campos abiertos pasando por ciudades y campamentos muy bien recreadas.



Ya en su día fue el primer juego en introducir la modalidad Ultra en las opciones gráficas y eso dotaba a The Witcher 2 de una calidad visual nunca antes vista en un RPG. Pero CD Project Red porteó de manera milagrosa el juego a Xbox 360 y gracias a su apartado artístico es igual de disfrutable. Eso sí, la versión que yo he jugado ha sido la de Xbox Series S y aunque mejora mucho en cuanto a resolución, sigue bloqueado a 30fps. Aún así me ha parecido una barbaridad a nivel técnico siendo un juego de hace dos generaciones.


No quiero pasar por alto los detalles del juego en cuanto a decisiones, pues cada una de ellas determinará el destino de la aventura y sus protagonistas. Eso sí, el final (OJO SPOILERS) no varía mucho según tomemos la decisión de matar a Letho o dejarle con vida pero sí determinará si aparece en The Witcher 3 Wild Hunt.


Podemos cambiar el aspecto de Geralt cambiando de peinado. Yo particularmente he jugado casi toda la aventura con el peinado que lleva en The Witcher 3.





Pero no todo va a ser bueno en The Witcher 2 y tiene algunos elementos que no me han gustado. Por ejemplo, el mapa es un desastre, no se refleja bien el camino a tomar para seguir las misiones y es que ese es otro defecto muy a tener en cuenta. Las misiones se hacen muy difíciles de seguir si no tenemos claro que es lo que hay que hacer. Si marcamos una misión en la lista de seleccionables esta se marcará (o no) en el mapa una vez estemos cerca de dicha ubicación por lo que si estamos lejos de ella estaremos dando vueltas por el escenario sin saber muy bien que hacer. Por otro lado, el combate es demasiado directo y a veces se vuelve muy difícil contrarrestar los ataques enemigos debido a que si pulsamos el botón de bloqueo nos quedamos parados sin posibilidad de avanzar. Es algo que hace 11 años ya se podía haber incluido pero que corrigieron de manera sublime en la siguiente entrega.


También tiene una curva de dificultad demasiado alta por lo que te obliga a terminar misiones secundarias, te gusten o no, para poder desarrollar al personaje en todas sus ramas.


Como ya he mencionado antes, he desarrollado más la rama de guerrero para el combate cuerpo a cuerpo, que es lo mío. La aventura la terminé con Nivel 32 y el jefe final (antes de Letho) me costó sudor y alguna que otra lágrima.


No quiero terminar el análisis sin mencionar la fantástica banda sonora, con temas épicos que nos acompañan en cada batalla y melodías inolvidables mientras recorremos los hermosos paisajes del Continente.



En definitiva, The Witcher 2 Assassins of Kings me ha parecido un gran juego, con algunos defectos que son parte del paso del tiempo pero que siendo jugador de toda la vida sé pasar por alto en este 2022. Un juego que me hubiese gustado jugar de salida pero que sigue siendo igual de bueno 11 años después de su lanzamiento. Si tenéis un buen PC o contáis con Xbox y Gampass, no dudéis en jugarlo, más aún si tenéis pensado jugar The Witcher 3 Wild Hunt.

Un saludo y gracias por leer!!




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